Ciberbullying en escuelas intermedias... que ocurre en grupos de WhatsApp
El incidente ya ocurrió cuando llega a tu oficina. Un estudiante de séptimo grado lleva tres días sin querer venir a la escuela. La madre no entiende por qué. El consejero tampoco. Nadie vio nada en el patio. Nadie reportó nada en los pasillos. Pero hay un grupo de WhatsApp, creado por los propios estudiantes, sin adultos, activo desde las 9 de la noche hasta la madrugada, donde ese estudiante lleva semanas siendo excluido, ridiculizado y silenciado frente a sus compañeros de clase.
El ciberbullying en escuelas intermedias no siempre llega con un reporte formal. Llega con un estudiante que ya no quiere estar en tu escuela.
Ciberbullying en grupos de WhatsApp entre estudiantes

El ciberbullying en grupos de WhatsApp es una forma de acoso digital que ocurre en grupos de mensajería cerrados, creados por los propios estudiantes, sin supervisión adulta. A diferencia del acoso en redes públicas, este espacio no deja rastro visible para los educadores y opera fuera del horario escolar, pero entre los mismos compañeros de clase.
Las formas documentadas incluyen la exclusión deliberada del grupo, la difusión de rumores, los comentarios ofensivos o amenazantes, y el envío de mensajes para humillar (Garaigordobil, 2015). Lo que hace especialmente dañina esta modalidad es que la víctima puede ver exactamente quién participa, quién observa y quién calla, una visibilidad selectiva que intensifica el daño psicológico de forma que el bullying presencial no replica.
Según datos de la Fundación ANAR, el ciberacoso escolar se lleva a cabo principalmente a través de WhatsApp, con un 71.9% de los casos registrados en esa plataforma, seguida de Instagram y TikTok.
¿Por qué el ciberbullying es más frecuente en escuelas intermedias que en otros niveles?
La etapa intermedia, entre los 11 y 14 años, es el período de mayor vulnerabilidad por una razón concreta: es cuando la pertenencia al grupo de pares se convierte en la principal fuente de identidad social del estudiante. Ser excluido de un grupo de WhatsApp de compañeros de clase no es un problema tecnológico, es una amenaza directa al sentido de pertenencia del adolescente.
Los grupos de WhatsApp creados independientemente por estudiantes, cerrados y sin acceso adulto, juegan un papel central en la vida social del salón (Kashy-Rosenbaum & Aizenkot, 2020). No son un espacio periférico. Son, para muchos estudiantes de este nivel, el espacio donde se negocia quién pertenece, quién tiene estatus y quién queda fuera.
Las escuelas intermedias reportan la mayor frecuencia de incidentes de ciberbullying: un 37% reporta ocurrencias al menos una vez por semana, comparado con un 25% en escuelas superiores y apenas un 6% en escuelas elementales (Patchin & Hinduja, 2020, citado en PACER Center, 2024).
El informe ANAR 2025 confirma que la prevalencia del acoso escolar es mayor precisamente entre los 11 y 12 años, afectando por igual a estudiantes de ambos sexos.
¿Por qué los protocolos escolares actuales no detectan este tipo de acoso?
La mayoría de los protocolos de manejo de bullying fueron diseñados para espacios físicos observables: el comedor, el pasillo, el recreo, el patio de la escuela. Tienen sentido en ese contexto. El problema es que el conflicto entre pares en grados intermedios hace tiempo que migró a un espacio que los adultos no pueden ver por defecto. Tres razones estructurales explican el punto ciego:
El acoso ocurre fuera del horario escolar. Los grupos de WhatsApp no cierran a las 3 de la tarde. El hostigamiento ocurre de noche, los fines de semana, durante las vacaciones, en momentos donde la escuela no tiene presencia ni responsabilidad directa según los protocolos vigentes, pero sí consecuencias visibles el lunes siguiente.
El espacio es privado e inaccesible. A diferencia de una publicación en una red social, un grupo cerrado de WhatsApp no puede ser monitoreado ni reportado desde afuera. La única forma de que un adulto acceda a esa información es que un estudiante decida compartirla, y ese es precisamente el eslabón más frágil de la cadena.
Los síntomas son conductuales, no digitales. Lo que el maestro ve no es el acoso, ve sus consecuencias: el estudiante que se retira, que cambia de grupo de amigos, que finge estar enfermo, que deja de participar. Sin una conexión explícita entre esas señales y la posibilidad de acoso digital, la causa permanece sin identificar.
Solo el 10% de las escuelas en América Latina cuenta con protocolos digitales actualizados, y el 60% de los docentes no sabe cómo actuar ante un caso de acoso digital.
¿Cómo identificar si un estudiante de escuela intermedia es víctima de ciberbullying en WhatsApp?
Las señales de alerta conductual son la principal herramienta disponible para los educadores, dado que el espacio donde ocurre el acoso es inaccesible. Estas son las más documentadas:
Cambios abruptos en las relaciones sociales dentro del salón. El estudiante que antes interactuaba normalmente con sus compañeros empieza a aislarse, o cambia su grupo de referencia sin explicación aparente.
Resistencia a asistir a la escuela. Especialmente si la resistencia es selectiva, aparece ciertos días, o después de un fin de semana o período de vacaciones.
Reacción de ansiedad ante el teléfono. El estudiante se muestra ansioso cuando recibe notificaciones, o evita mirar el teléfono en presencia de otros compañeros.
Cambio en el rendimiento académico sin causa identificable. La victimización por ciberbullying tiene consecuencias directas sobre la concentración y el rendimiento (Aizenkot & Kashy-Rosenbaum, 2021).
Ninguna de estas señales es diagnóstica por sí sola. Su valor está en el patrón y en la conversación que generan, no en la confirmación automática de un caso.
¿Qué puede hacer un director o maestro ante el ciberbullying en grupos de WhatsApp?
No se trata de monitorear los teléfonos de los estudiantes. Eso no es viable, no es ético y no funciona. Se trata de que tu equipo docente desarrolle tres capacidades concretas que hoy probablemente no están sistematizadas en tu escuela.
Primera capacidad: conectar señales conductuales con contexto digital. El equipo de maestros necesita un lugar compartido para identificar cambios de comportamiento y discutirlo como posibles indicadores de acoso digital. Es importante que este marcco compartido no sea solo para presentar problemas familiares o académicos.
Segunda capacidad: crear buzones anónimos para reportar la situación. El mayor obstáculo no es que los estudiantes no sepan a quién acudir, es que reportar implica el riesgo de ser identificado como el soplón que, "delató" a sus propios compañeros de clase. Los mecanismos anónimos y los canales de confianza individual son más efectivos que los buzones institucionales.
Tercera capacidad: intervenir en el clima del salón, no solo en el incidente individual. Cuando el acoso ocurre dentro del grupo de compañeros de clase, el problema no es solo entre el agresor y la víctima, es el grupo entero el que ha permitido, observado o participado en la dinámica. La investigación muestra que la exposición al ciberbullying en grupos de WhatsApp afecta negativamente el sentido de pertenencia del estudiante al salón como colectivo (Kashy-Rosenbaum & Aizenkot, 2020). Intervenir individualmente sin atender el clima grupal resuelve el síntoma, no el problema.
La conversación que tu equipo de maestros todavía no ha tenido
No estoy planteando que se implemente un programa nuevo ni que se adquiera una plataforma de monitoreo. Estoy planteando algo más inmediato y más difícil: que tu equipo docente tenga una conversación honesta sobre lo que no está viendo y por qué.
Estas preguntas concretas pueden estructurar esa reunión:
¿Nuestro protocolo actual contempla explícitamente incidentes de ciberbullying que ocurren fuera del horario escolar entre compañeros de clase?
¿Saben nuestros maestros identificar señales conductuales asociadas a acoso en entornos digitales privados?
¿Tienen los estudiantes un mecanismo real de reportar la situación de acoso sin que los exponga socialmente ante sus compañeros?
¿Cuándo fue la última vez que revisamos si ese protocolo refleja cómo se relacionan los estudiantes hoy?
No hay respuestas correctas universales. Pero si tu equipo no ha tenido esta conversación, el próximo incidente (y habrá uno) los va a encontrar respondiendo con herramientas diseñadas para un problema distinto. Recuerda... recreo termina a la 1:00 pm. El grupo de WhatsApp no cierra nunca.
¿Tu escuela tiene un protocolo que contemple el acoso digital en espacios privados? Me interesa saber cómo están manejando esto en tu escuela.
Si quieres llevar esto al salón de clases, descarga gratis la Guía de Observación:
12 señales visibles de ciberbullying que un maestro puede identificar, organizadas por nivel de urgencia.
Referencias
Aizenkot, D., & Kashy-Rosenbaum, G. (2021). Cyberbullying victimization in WhatsApp classmate groups among Israeli elementary, middle, and high school students. Journal of Interpersonal Violence, 36(15-16), NP8498–NP8519. https://doi.org/10.1177/0886260519842860
Fundación ANAR & Fundación Mutua Madrileña. (2025). La opinión de los/as estudiantes: VII Informe sobre acoso escolar y ciberbullying. https://www.anar.org
Garaigordobil, M. (2015). Ciberbullying en adolescentes y jóvenes del País Vasco: Cambios con la edad. Anales de Psicología / Annals of Psychology, 31(3), 1069–1076. https://doi.org/10.6018/analesps.31.3.179151
Kashy-Rosenbaum, G., & Aizenkot, D. (2020). Exposure to cyberbullying in WhatsApp classmates' groups and classroom climate as predictors of students' sense of belonging: A multi-level analysis of elementary, middle and high schools. Children and Youth Services Review, 108, Article 104614. https://doi.org/10.1016/j.childyouth.2019.104614
National Center for Education Statistics. (2024). Student reports of bullying: Results from the 2023 School Crime Supplement to the National Crime Victimization Survey. U.S. Department of Education. https://nces.ed.gov
PACER Center. (2024). Bullying statistics. https://www.pacer.org/bullying/info/stats/
Patchin, J. W., & Hinduja, S. (2024). 2023 cyberbullying data. Cyberbullying Research Center. https://cyberbullying.org/2023-cyberbullying-data



