Seguridad digital para niños: lo que un filtro parental no puede hacer por ti
Por Ana Wilda Santiago Figueroa, Ed.D.
Un colega me contó hace poco lo que le pasó con su hijo. Un domingo en la mañana, abrió el estado de cuenta del teléfono familiar y casi se cae de la silla: cerca de trescientos dólares en cargos de apps, premios, suscripciones y "monedas virtuales" que el niño había acumulado sin entender del todo lo que estaba haciendo. El teléfono tenía filtro parental. Tenía restricciones de contenido. Tenía hasta un PIN de compras que, al parecer, el niño había visto escribir más de una vez por encima del hombro.
Lo que no tenía era una conversación sobre qué significa comprar algo en internet, qué son las compras dentro de las apps, y por qué ese botón de "obtener más vidas" tiene un costo real, aunque no se vea como una transacción tradicional.
El filtro no pudo protegerlo de lo que no comprendía. Y eso, más que el cargo en la tarjeta, es lo que me quedó dando vueltas.
El problema real con los filtros parentales
No estoy en contra de los filtros parentales. Todo lo contrario, son herramientas útiles como primera línea de defensa, especialmente con niños pequeños. Pero hay algo que la investigación viene confirmando de forma consistente y que muchos padres no saben: los filtros parentales tienen limitaciones estructurales que no dependen de qué tan sofisticados sean.
Una revisión de evidencia publicada en el Journal of Children and Media (2023) señala que la efectividad de los controles parentales depende de la edad de padres e hijos, sus habilidades digitales, la participación parental activa y la motivación para reducir la exposición a riesgos en línea. En otras palabras: el filtro funciona mejor cuando hay un adulto comprometido detrás de él, no en lugar de ese adulto.
Oshodi et al. (2024), en el International Journal of Applied Research in Social Sciences, van más lejos: sostienen que un modelo que combine salvaguardas técnicas con empoderamiento educativo es esencial para proteger eficazmente a los niños en línea. La palabra clave aquí es "empoderamiento”, no restricción, sino formación de criterio.
Y hay un dato que me parece importante no pasar por alto: según una encuesta realizada en 2023 en el Reino Unido, solo alrededor del 30% de los padres reportó usar controles parentales de forma activa, a pesar de que aproximadamente el 96% de las aplicaciones para niños disponibles en ese mercado transmiten ubicación GPS o dirección IP a anunciantes y corredores de datos (Statista, 2023). La brecha entre el riesgo real y la respuesta de los padres es significativa, y … ojo con esto, no se cierra con una app.
Una situación que me obliga a reflexionar

Cuando escribí Nico y el cuervo de las sombras digitales, pensé mucho en esa brecha. Nico es un niño inteligente, curioso, que sabe más de tecnología que muchos adultos a su alrededor. Y aun así, cae en la trampa de Cibernox, no por ignorancia, sino porque nadie le había enseñado a pausar y preguntar antes de actuar.
Eso es lo que me preocupa cuando hablo con padres: muchos asumen que sus hijos "ya saben" porque manejan el dispositivo mejor que ellos. Pero manejar un dispositivo no es lo mismo que tener criterio digital. Un niño puede saber instalar una app sin saber evaluar si esa app es segura. Puede compartir una foto sin entender qué significa que esa imagen quede guardada en un servidor que no controla nadie que él conozca.
La investigación respalda esta distinción. Toran et al. (2025), en un estudio publicado en ScienceDirect, documentaron que la alfabetización digital de los padres se vincula directamente con una reducción del uso problemático de la tecnología en los niños, y con una mejora en la comunicación entre padres e hijos. No es el filtro lo que mejora esa comunicación. Es la conversación.
Lo que sí puedes hacer
No te estoy pidiendo que te conviertas en experta en ciberseguridad. Te estoy pidiendo algo más accesible: que inicies conversaciones.
Estas son las que considero más importantes, basadas tanto en la evidencia disponible como en los temas que atraviesan los seis libros de la colección Ciberguardianes:
1. Habla sobre la información privada antes de que surja el incidente. ¿Qué es privado? El nombre completo, la dirección, la escuela, la foto del uniforme, la ubicación en tiempo real. No como lista de prohibiciones, sino como conversación: "¿por qué crees que no deberías compartir tu dirección con alguien que conociste en un juego en línea?"
2. Practica la verificación, no solo la desconfianza. "Verifica antes de confiar" es más útil que "no confíes en nadie". Enséñale a preguntar: ¿de dónde viene esta información? ¿Quién la publicó? ¿Hay otras fuentes que digan lo mismo?
3. Convierte los incidentes en oportunidades, no en castigos. Si tu hijo comete un error digital, comparte algo que no debía y/o cae en una trampa, esa es la mejor oportunidad educativa que vas a tener. La maestra Yareli en Nico no regaña cuando el niño confiesa lo que pasó. Le dice: "Lo importante es que lo reconociste. Ahora aprenderemos juntos a cerrar la puerta”. Eso es exactamente lo que un padre puede hacer.
4. Habla sobre los algoritmos desde temprano. Los niños mayores de diez años ya están siendo perfilados por algoritmos. No tienen que entender la programación para entender el concepto: "¿has notado que cuando buscas algo, después aparece por todos lados?" Esa pregunta abre una conversación sobre rastreo de datos que ningún filtro puede tener por ti.
Una última reflexión
Una revisión sistemática publicada en JMIR Pediatrics and Parenting (Zhu et al., 2025), que analizó estudios entre 2012 y 2024, encontró un efecto significativo de las intervenciones de seguridad digital sobre las prácticas parentales, particularmente cuando esas intervenciones incluían formación activa de los padres, no solo instalación de herramientas técnicas.
La diferencia entre un padre que instala un filtro y uno que además conversa con su hijo no es de tecnología. Es de juicio. Y el juicio, a diferencia del filtro, no se puede desinstalar.
La mejor seguridad para un niño no es el filtro de su tableta, sino el criterio formado con información fidedigna que lleva en su mente. Ese criterio no se instala. Se construye, conversación por conversación, cuento por cuento, pregunta por pregunta.
Referencias
Livingstone, S., & Blum-Ross, A. (2020). Parenting for a digital future. Oxford University Press.
Modecki, K. L., Goldberg, R. E., Wisniewski, P., & Orben, A. (2022). What is digital parenting? A systematic review of past measurement and blueprint for the future. Perspectives on Psychological Science, 17(6), 1673–1691.
Oshodi, A., Adelodun, B., Anyanwu, C., & Majebi, O. (2024). Combining parental controls and educational programs to enhance child safety online effectively. International Journal of Applied Research in Social Sciences, 6(9), 2293–2314. https://doi.org/10.51594/ijarss.v6i9.1592
Statista. (2023). UK online parental controls usage 2023. https://www.statista.com/statistics/1424979/parents-tools-to-monitor-children-internet-usage/
Toran, M., et al. (2025). Shaping children's digital futures: The role of parenting strategies in regulating children's technology use. ScienceDirect. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0001691825005785
Value, R., et al. (2023). Do parental control tools fulfil family expectations for child protection? A rapid evidence review. Journal of Children and Media. https://doi.org/10.1080/17482798.2023.2265512
Zhu, C., et al. (2025). Effect of digital safety interventions on parental practices in safeguarding children's digital activities: Systematic review and meta-analysis. JMIR Pediatrics and Parenting. https://pediatrics.jmir.org/2025/1/e70745
Ana Wilda Santiago Figueroa, Ed.D., es autora de la colección Ciberguardianes, seis cuentos sobre alfabetización digital para niños de 6 a 12 años. Más información en www.anawsantiago.com.
Nota de transparencia editorial
Este artículo fue concebido, estructurado y revisado por la autora. Claude (Anthropic) se utilizó como herramienta de apoyo en la redacción, y edición del contenido. El uso de inteligencia artificial como recurso editorial forma parte del proceso de trabajo de Ana W. Santiago Figueroa, Ed.D.



