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Enseñar a entender los medios en la era digital: una reflexión tras leer a David Buckingham

Actualizado: 14 feb



Portada del libro The Media Education Manifesto de David Buckingham, asociada a la educación mediática y el análisis crítico de los medios.
The Media Education Manifesto, autor - David Buckingham

Esta reflexión se inspira en el capítulo Going Critical de The Media Education Manifesto, donde David Buckingham plantea la necesidad de analizar los medios más allá del uso, la creatividad o la reacción defensiva. The Media Education Manifesto, del investigador David Buckingham, me quedó una inquietud persistente: solemos confundir avance tecnológico con comprensión mediática.

Sabemos usar plataformas digitales, crear contenido, desplazarnos con soltura entre pantallas y aplicaciones. Pero esa fluidez técnica no implica, necesariamente, que entendamos cómo funcionan los medios, qué intereses los sostienen o qué efectos producen mientras los usamos.

Este no es un problema individual. Es una cuestión educativa, cultural y democrática.


Comprensión mediática vs. uso tecnológico

Buena parte del debate público sobre tecnología se concentra en tres ejes:el tiempo de pantalla, los riesgos visibles y el desarrollo de habilidades digitales. Todo eso es relevante, pero insuficiente.

Buckingham plantea una cuestión más profunda: el desafío central no es cuánto usamos los medios, sino cómo los interpretamos, desde qué supuestos los aceptamos y qué lugar ocupamos dentro de ellos como usuarios, productores y ciudadanos.

La educación de los medios, sostiene, no puede reducirse a advertencias ni a destrezas técnicas. Necesita análisis.


Producción de contenidos: ¿aprendizaje o repetición?

Uno de los aportes más claros del capítulo es la crítica a la idea de que producir contenido digital equivale automáticamente a aprender.

Crear videos, publicaciones o presentaciones puede ser valioso, pero no lo es por sí solo. Con frecuencia celebramos la creatividad y la expresión personal sin preguntarnos:

  • qué modelos narrativos se repiten,

  • qué lógicas de plataformas se imitan,

  • qué intereses económicos se normalizan,

  • qué visiones del mundo se reproducen sin cuestionamiento.

Crear sin reflexión puede ser tan pasivo como consumir sin análisis. La pregunta clave no es solo qué hacemos con los medios, sino qué entendemos mientras lo hacemos.


Pensar sobre los medios requiere tiempo y estructura

Buckingham insiste en que la educación mediática no puede ser improvisada ni pasajera. No basta con reaccionar ante una crisis informativa o una polémica viral.

Pensar de manera sostenida implica volver, una y otra vez, a preguntas fundamentales como:

  • ¿Quién produjo este contenido?

  • ¿Para quién está pensado?

  • ¿Qué emociones o acciones intenta provocar?

  • ¿Qué aspectos de la realidad quedan fuera del encuadre?

Estas preguntas no tienen respuestas rápidas ni definitivas, pero abren un espacio de análisis que va más allá del uso automático o del rechazo impulsivo.


No simplificar el pensamiento

Otro punto central del capítulo es la defensa de una enseñanza intelectualmente exigente. Buckingham cuestiona la tendencia a simplificar el análisis de los medios por comodidad, prisa o por la creencia de que ciertos temas son “demasiado complejos”.


La experiencia educativa demuestra lo contrario: las personas pueden pensar con profundidad sobre los medios si se les ofrece lenguaje conceptual y se les invita a sostener preguntas difíciles, sin resolverlas de inmediato.

Reducir el análisis no protege; empobrece.


El rol adulto en una sociedad saturada de mensajes

La lectura de este capítulo también repercute en nuestra responsabilidad como adultos en el entorno digital. No estamos aquí solo para vigilar, advertir o prohibir. Tampoco para delegar toda la responsabilidad en la escuela, en la tecnología o en soluciones rápidas.

Buckingham reivindica al educador como mediador intelectual. En la vida cotidiana, ese rol también nos corresponde como ciudadanos:pensar en voz alta, compartir dudas, reconocer incomodidades y analizar los mensajes que nos rodean antes de aceptarlos como naturales o inevitables.


Comprender los medios es una tarea democrática

The Media Education Manifesto no ofrece recetas tranquilizadoras. Su propuesta es más exigente: comprender los medios es una tarea permanente, ligada a la vida democrática, a la formación cultural y a la responsabilidad ciudadana.


Quizá el desafío más urgente no sea aprender a usar mejor la tecnología, sino aprender a detenernos, observar y pensar antes de aceptar lo que se nos presenta como información, entretenimiento o realidad.


Ref. Buckingham, D. (2019). The media education manifesto. Polity Press. Este libro está disponible en Amazon

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Ana Wilda Santiago Figueroa, Ed.D.

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